febrero 15, 2022

Las Nuevas Generaciones y la Misión

by rodrigo.dorval in liderazgo

Me incomodan mucho los comentarios que desprecian, rechazan y desvalorizan la generación actual de adolescentes y jóvenes de nuestra iglesia. Escucho a algunos decir que en su época los jóvenes estaban más comprometidos con la misión, pero olvidan que nunca hubo en el pasado una participación tan grande de la juventud en la misión como en los últimos años.

Actualmente, tenemos más de 205 mil jóvenes en toda Sudamérica participando del proyecto llamado Misión Caleb. En la última década pudimos ver el crecimiento en el número de jóvenes yendo a las misiones. Pasamos de 16 jóvenes misioneros voluntarios en 2009 a más de 890 el año 2018.

Como líderes, sabemos de la nacesidad de conservar el mensaje adventista, pero también necesitamos contextualizar nuestro lenguaje y presentaciones, para atraer a los jóvenes que todavía no se involucraron con la misión.

El pastor Allan Martín, que sirve a la Iglesia Adventista de Arlington, en Texas, Estados Unidos, lideró una encuesta con sus jóvenes que llamó Encuesta Adventista Millennial. Él trabajó con jóvenes desde el nivel secundario hasta con los que son padres, y observó cuatro categorías de jóvenes. Observemos las estadísticas de la encuesta:

  1. Al 10% de los jóvenes se los llama “Pródigos”: Son jóvenes que crecieron en un ambiente cristiano pero perdieron su fe. Algunos pueden imaginar que es muy poco en relación al 100%, pero no podemos olvidar que en la parábola de la oveja perdida, el pastor dejó las 99 ovejas para buscar a la única que se había perdido. (Lucas 15:4).
  2. Al 40% se los llama “Nómades”: Son jóvenes que salieron de la iglesia, pero todavía se presentan como adventistas. Interrumpieron su participación y la participación a los cultos en la iglesia. Pero, creen que esa es la iglesia verdadera, creen en en las doctrinas y profecías, pero no acepan la formalidad.
  3. Al 20% se los llama “Exiliados”: Jóvenes que se sienten perdidos entre la cultura de la iglesia y la sociedad; confundidos entre la comodidad de la tradición de sus padres y el llamado para ser del mundo pero no del mundo. Debemos estar atentos al clamor de los jóvenes que en diversas encuestas, a lo largo del tiempo, han estado luchando con esa realidad.
  4. Finalmente, al 30% de los jóvenes se los llama “los más viejos”: Son jóvenes que crecieron en un ambiente cristiano y permanecieron participando y fieles en su iglesia, hasta la transición a la edad adulta. Jóvenes que no presentan testimonios espectaculares, y por lo tanto, a veces son dejados a un lado en su realidad.

¿Cuál será entones el paso que hay que dar para atraer a nuestros jóvenes a los principios de la Palabra de Dios y al compromiso con la misión? La encuesta presenta algunas propuesta de los mismos jóvenes. Vamos a presentar las tres más relevantes y relacionarlas con algunas citas del Espíritu de Profecía para ver si ellas son coherentes.

  1. LAS RELACIONES ENTRE GENERACIONES

Las nuevas generaciones deben unirse a las personas de experiencia que tengan comprensión de la Biblia, que por mucho tiempo hayan practicado la Palabra y confían en Cristo. “Nunca coloquéis a la juventud bajo el cuidado de personas que son espiritualmente indolentes, que no poseen aspiraciones nobles, elevadas y santas; porque los mismos sentimientos de indiferencia y farisaísmo, de la forma sin el poder, se verán tanto en los maestros como en los alumnos” (Consejos sobre la obra de la Escuela Sabática, p. 129).

Vea que los de más experiencia tienen una gran responsabilidad para atender a ese pedido de los jóvenes.

  1. PERDÓN Y ACEPTACIÓN

Las nuevas generaciones aceptan sus errores, quieren ser perdonados por los mayores, desean ser tratados con respeto, esperan que se respeten sus límites emocionales y espirituales, y necesitan paciencia en su proceso de maduración.

Vea lo que dice el Espíritu de Profecía con relación a ese punto: “Quienes deseen tener éxito en la educación de los jóvenes deben aceptarlos como son, no tratarlos según lo que debieran ser o lo que serán cuando su formación haya terminado” (Testimonios para la Iglesia, t. 4, p. 412).

  1. CREAR ESPACIO PARA COMPARTIR EXPERIENCIAS

Vea el equilibrio del Espíritu de Profecía cuando trata las relaciones entre las generaciones de experiencia con las nuevas generaciones: “Hay bendición en la asociación de ancianos y jóvenes. Estos últimos pueden llevar rayos de sol al corazón y la vida de los ancianos. Quienes van desprendiéndose de la vida necesitan del beneficio resultante del trato con la juventud llena de esperanza y ánimo. Los jóvenes también pueden obtener ayuda de la sabiduría y la experiencia de los ancianos. Más que nada necesitan aprender a servir con abnegación” (El ministerio de curación, p. 156).

Me gustaría recordar que una de las característias de las nuevas generaciones es el protagonismo en la misión, y como líderes de jóvenes podemos ayudar en este proceso.

Finalizo con una interesante cita de Maier: “Tal vez los jóvenes no se sienten tan atraidos por la iglesia que intenta entretenerlos, como se sienten atraidos por la iglesia que los desafía a trabajar por otros. Si su iglesia provee maneras concretas para que los jóvenes ministren las necesidades de otros, y efectivamente provoquen un cambio social en el mundo, ellos considerarán su iglesia muy atractiva. Los jóvenes están a la búsqueda de una iglesia que apele a su latente idealismo, y los llame para ser agentes de una revolución de Dios, y a ser parte de su movimiento para traer sanidad y justicia a un mundo arruinado”. (Maier, Rudi, Church and Society: Missiological Challenges for the Seventh-day Adventist Church, p. 2, 2015, Books 12) TL.

Ronaldo Arco

Líder de Jóvenes de la Unión Central Brasileña

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